Orígenes y evolución de la respiración
La respiración circular consciente: historia y diferencias
La respiración circular y consciente llegó a Occidente de la mano de Leonard Orr en los años 70. Desde entonces han surgido muchas variantes de lo que él llamó Rebirthing. Rebirthing significa renacimiento, y es un hecho que con la respiración consciente, sea cual sea la técnica, se produce un renacimiento en quien la practica. La respiración nos lleva a lo profundo de esa parte de nosotros llamada inconsciente, donde se depositan traumas, asuntos no resueltos y condicionamientos culturales y familiares, y los saca a la luz para disolverlos y comprenderlos, permitiéndonos renacer libres para expresar nuestra verdadera naturaleza.
Otras modalidades
Más o menos en la misma época, Stanislav Grof, psiquiatra checoslovaco nacionalizado en Estados Unidos y cofundador de la Psicología Transpersonal, utilizó la respiración circular llamándola Holotrópica. También él comprendió el gran poder de la respiración para hacer aflorar y liberar lo que hemos relegado al inconsciente, y los profundos estados de conciencia que puede evocar.
Otra técnica basada en la respiración circular es Vivation, de Jim Leonard, que con sus cinco elementos estructuró todo el método en torno a la respiración. Transformational Breath, de Judith Kravitz, se inspiró en el Rebirthing, la Holotrópica y Vivation, añadiendo la conexión del cuerpo con la respiración a través del tacto, el sonido y el movimiento.


Breath & Body Wisdom®
Breath & Body Wisdom se inspira en todas estas modalidades, pero toma conciencia de la profunda sabiduría del cuerpo, incluyendo los segmentos del trabajo de Wilhelm Reich, el movimiento, la respiración y el uso de los sonidos sanadores.
Contiene todo lo que las otras técnicas han aportado, pero ofrece algo nuevo: precisamente la forma de respirar. Pone el acento en el cuerpo a través de la respiración abdominal, con una inspiración larga y profunda y una espiración corta y relajada.
Por qué la respiración parte del vientre
Las otras técnicas no especifican cómo debe ser la respiración circular. La velocidad y la ausencia de pausas llevan a menudo a respirar sobre todo con el pecho: así se pierde la respiración abdominal, típica del niño, y con ella el contacto con el enraizamiento y con nuestra parte más auténtica.
Una respiración rápida y alta puede llevar más fácilmente a estados alterados de conciencia, pero sin que estén bien enraizados en nuestro ser. La respiración debe partir del vientre para luego subir hacia el pecho, permaneciendo conectada al vientre, desde donde, a través del ombligo, comenzó la vida. Además, un ciclo con inspiración larga y profunda y espiración corta y relajada ayuda a evitar la alcalosis respiratoria, acercándose a la respiración más fisiológica y espontánea.